encontre tu boca y tu olor
soñé con tus pecas
y degusté tu calor
La culpa es de la luna
por susurrarle al mar
que me obligara a besarte
y mi conciencia olvidar.
Tus mil gemidos de nereida
gustosamente me sedujeron
y mis manos tímidamente
bajo tu blusa se escondieron.
Creí que tenias frío
quise calentarte lo pies
tu te quitaste el vestido
¡oh! entre tus muslos rezé.
La marea nocturna
pronto se detendría
al verte recorrer
lo que ante tus ojos se erguía.
¡Oh!, no quisiera contar lo demás
el publico se podría emocionar
pero su boca oh señorita
es un artista para ...
Ah...
Las olas callaron
tu cuerpo suave descansó
y yo reposé mi santa mano
sobre el pulso de tu corazón.
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